El Nuria fue pionero en la venta, para llevar, de pollos al ast y de pato a l'orange.
Con el tiempo se amplió la oferta:
- cochinillo rustido
- jabalí
- especies de caza...
Los cazadores poco afortunados, para arreglar su desgraciada jornada, pasaban por La Rambla y nos compraban las piezas todavía plumadas para, así, mantener su honor.





